jueves, 18 de octubre de 2012

Miércoles: los de PSOE y UPyD









El martes llegué a casa tardísimo, después de haber grabado en la televisión local de Orense y de dar una conferencia para el Foro del Diario La Región. Seis horas de descanso y a las 9, de nuevo a mis clases en el instituto. Afortunadamente, los miércoles salgo antes y tuve un rato para marujear un poco por la cocina, incluso me dio tiempo de hacer unas tartaletas de hojaldre con manzana y frambuesas.

Por la tarde me esperaban dos mítines. El de UPyD a las cinco de la tarde en la calle del Principe lo tuvieron que trasladar a un local. No es que lloviera, es que arreciaba. En lugar del mitin, el candidato y Rosa Díez ofrecieron una rueda de prensa. No llegué a tiempo de escuchar a Canedo, sí a Rosa Díez, que habló de regeneración democrática y de lo que ella considera el verdadero voto útil. También se refirió a la similitud que existe entre los grandes partidos nacionales y habló de cómo se han asimilado al nacionalismo en aquellos lugares donde éste existe. La encontré cercana y positiva. Hoy la prensa recoge bastante fielmente sus palabras, así que no me extenderé, ya que lo que realmente me habría gustado es captar el ambiente del mitin que no se celebró. Me quedo con una frase de Rosa Díez "Cuando se normaliza  una sociedad se consigue  que sea todo menos normal".

Desde allí me fui al Auditorio Mar de Vigo, al mitin del PSOE. No valía la pena pasar antes por casa así que  
llegué con media hora de adelanto. En la puerta un fotógrafo tomaba unas instantáneas de Pachi Vazquez que, cuando se volvió,  me saludó con dos besos. Nunca antes nos habíamos encontrado.

El auditorio está en un edificio que fue inaugurado hace un par de años. Desde el exterior me parece horroroso, un mazacote duro, frío y sin gracia. Me recuerda la arquitectura soviética. El interior, sin embargo, no está mal y la visión de la ría a través de las vidrieras es una maravilla. Habían organizado el mitin en el vestíbulo por temor a no llenar el auditorio. El lugar tenía su encanto, resultaba acogedor, estaba iluminado de manera acertada y se amoldaba a un acto de esas características. Incluso había unas escaleras detrás del atril de oradores por las que los candidatos podían bajar en plan Norma Duval. De hecho así sucedió después. 600 sillas arropaban el atril.

La mitad ya estaban ocupadas por militantes de la zona, casi todos tenían más de 50 años. Ellos con aspecto y atuendo Nicolás Redondo, ellas con aspecto de trabajar duro. En tercera fila, a pocos metros del micrófono central, encontré una silla vacía entre dos señoras que resultaron ser muy simpáticas, sobre todo la que estaba a mi derecha, que era un encanto de mujer. A viva voz me contó que el alcalde de su pueblo, un pueblo muy pequeño, era del PP y que cobraba 7000 euros al mes. También me relató toda un peripecia de irregularidades, que incluían a mujeres de vida alegre y pisos adquiridos de forma sospechosa. Le dije que la cosa daba para una serie de Tele 5. Me dijo que ya habían llamado a la Sexta. Todo el mundo hablaba a gritos. Los de la fila que tenía detrás se quejaban del mal trato recibido de la prensa. Había un ambiente de camaradería muy animado, parecía la celebración de unas bodas de plata  en una churrasquería. La gente se levantaba para saludarse, abrazarse y besuquearse, siempre con el mismo comentario que, más o menos, era el siguiente: "parece que la cosa no va bien, pero bueno hay que esperar al domingo". Un señor a pocos metros se quejaba ante otro porque les arrancaban los carteles "tuve un rifirrafe con un pepero, ya sabes ese que se cree un obispo" Le pregunté a la señora de la izquierda quienes iban a hablar: "Abel, Pachi y Rublacaba" "ah, ¿Viene Rubalcaba?" le dije "¿Entonces tú a quien vienes a ver?" me preguntó, "a todos" le dije. Circulaban en aquel momento unos papelitos que avisaban del encuentro de un candidato con un colectivo la mañana siguiente. Se pedía la presencia de los militantes. Qué sacrificada es la militancia pensé. ¿Realmente sirve de algo andar llevando a la gente de un lado para otro?

A menos cuarto llenaron las escaleras al fondo del atril con chavales provistos de banderitas, esos que se ven en la tele en todos los mítines tras los candidatos como si fuesen de atrezzo, pues son de verdad y eran bastantes. La gente que iba entrando a esa hora era diferente. Se veía a algunas personas con aspecto de profesional liberal y la media de edad era más baja, también entraban algunas señoras con mechas. ¿Ves como se llenó? oí decir detrás de mi. Mucha gente se quedó de pié, otros ocupaban las escaleras.

La música de rock dejó de oírse a las ocho y cuarto y atenuaron las luces. Yo ya había hecho pandilla. El alcalde, Rubalcaba y Pachi Vazquez descendieron las escaleras y aquello fue el delirio. Todos en pie, gritos, piropos y ojos llorosos. Me puse en pie para hacerles una foto, pero mis vecinos de fila me dijeron que se la hiciera desde donde estaban los fotógrafos, "sí que te dejan, tú ponte" les hice caso y pude hacerles una foto muy de cerca cuando ya se habían sentado uno junto al otro. Rubalcaba, así, de cerca, me pareció frágil. Pensé que le quedaban mejor una bata blanca y un laboratorio que la corbata y el atril de un mitin.

Primero habló el alcalde. Es el único que conozco que usa el español en público sin complejos. Destacó  la diferencia entre su política social y la de Feijoo: plazas de comedor, asistencia  a necesitados y becas para jóvenes. Entonces llegó el momento Miliki: ¿Qué hizo Feijoo por Vigo? "preguntó, y le respondieron "Naaaaada". "Sí que hizo", gritó el alcalde, "nos robó la Caja de ahorros y empezó un hospital privado que ahora esta parado y quebrado". Sabe conectar muy bien con su público, fue muy aplaudido. Tras él intervino la número dos, que le dio al tema de la igualdad y, a continuación, Rubalcaba. La señora a mi izquierda casi se me cae de la emoción. "qué hombre más sencillo, se ve que tiene humanidad, tiene corazón para la gente" la de mi derecha dijo que a ella la que le gustaba era "la Trini".

Rubalcaba es igual y habla del mismo modo en un mitin que en las intervenciones a las que nos tiene acostumbrados en TV. Nada nuevo: Rajoy y la Merkel son lo mismo, al PP la crisis le viene bien porque pueden hacer lo que les dicta su ideología: recortar prestaciones y beneficiar a quienes más tienen. Si en el mitin del BNG, el resorte emocional para el público estaba en las siglas del partido y en la palabra Galiza, aquí lo que movía las entrañas era cualquier alusión a los derechos adquiridos, a los mayores que tienen que pagar los medicamentos, y a los recortes en Sanidad y Educación. Vi a personas al borde del llanto. Fue algo que realmente me llamó la atención.

La intervención de Pachi Vazquez no la presencié más que en su inicio, quería salir antes de la gran aglomeración para poder llegar a casa pronto y descansar. En persona el candidato gana. Salí entre inmensos carteles con las siglas del PSOE y recordé el momento en que Rubalcaba había dicho que Feijoo escondía a Rajoy, " lo manda al monte". También oculta las siglas de su partido, pensé. La verdad es que si reflexionas, eso dice mucho de una persona. Mañana lo veré en el mitin de cierre de campaña y, si me da tiempo, cruzaré la calle para asistir al de Mario Conde. El sábado os cuento.

12 comentarios:

  1. Los tontos seguimos siendo los de abajo, los que votamos, los que nos dejamos arrastrar al juego de elegir dictador para los próximos cuatro años, dejandop que nos deslumbren las luces de candilejas antes que pedir responsabilidades por su nefasta gestión.

    Un saludazo.

    ResponderEliminar
  2. Oye ¿sabes que voy a echar de menos estas crónicas cuando pasen las elecciones? Están realmente bien.

    ResponderEliminar
  3. El penúltimo mitin del PSOE al que asistí fue en ese recinto. Valió la pena ir ya sólo por las vistas de la Ría que tiene ese auditorio. Entonces también montaron el mitin en el vestíbulo por miedo a no llenarlo. ¿Tanto miedo tiene el PSOE a pinchar en el último gran feudo socialista de España?

    De los mítines que he ido, tanto del PP como del PSOE, me llama la atención toda la gente sencilla del rural que se traen en autobuses para acudir a animar a los candidatos. Galleguiños de ésos que necesitas algo en un pueblo en el que nadie te conoce y lo mismo te invitan a pasar hasta la cocina de tu casa y te sirven una copita de aguardiente. Son gente que no gana nada con ir a esos actos, que llegará a casa a las tantas y a la que en muchos casos, debido a su edad, el desplazamiento les debe suponer un gran esfuerzo. Viéndolos siempre pienso en el Cantar de Mío Cid: "¡oh, qué buen vasallo! ¡Si tuviese buen señor!"

    En fin, de estas elecciones lo único que me está entreteniendo son tus crónicas, Gloria. Deberías dedicarte a esto. ;-) Por lo demás, esta campaña me está pareciendo tan interesante como un documental sobre la genética de la lenteja... Estoy muy desencantado de tanto político trolero.

    ResponderEliminar
  4. Eu estaba agardando polo relato de máis alternativas ó goberno de Feijóo, pero creo que só che queda a de Conde, así que me perdo a túa opinión sobre AGE. Se é que opinaches antes e eu non me decatei, remíteme a esa entrada.
    Onte foi o mitin de AGE, cheguei con media hora de antelación, e xa cando 1 hora antes pasara por alí, había cola, (eu crin que agardando a que abrisen as portas).
    E mentres os candidatos falaban dentro, un grupo de persoas bastante numeroso, escoitabamos fóra, grazas a uns altavoces, aterecidos co frío, pero atentos ás verbas de cada un deles.
    A rapaza que interviu en primeiro lugar notábase que estaba nerviosa. Pero logo viu a 2ª por Pontevedra, María Consuelo Martínez, que aínda que lle falta "tablas" en encandilar ó público, fixo un discurso sinceiro e dende o corazón. De Fajardo, o nº 1 por Pontevedra direi que non me agradou moito a exposición, a forma de tratar os temas. Pero Yolanda Díaz e Xosé Manuel Beiras, para min, estiveron sublimes.
    Del xa tiña visto entrevistas, para min unha desas mentes privilexiadas das que faltan en política, e dela só vira fotos, pero encantoume o que dixo e cómo o dixo.
    A xente da rúa aplaudiu con entusiasmo cada reivindicación, cada verba en prol da busca dunha alternativa ó sistema democrático actual, que para AGE, polo que din, pasa con contar co pobo, porque sen eles, din, unha democracia deixa de selo.
    Caras de entusiasmo, de ilusión, persoas de tódalas idades, e ollos cheos de bágoas. E a aclamación non foi "forofa", dese tipo de aclamacións que se ven en certos mitins en que a xente vai aplaudir diga o que diga o candidato, non. A aclamación nas persoas que me rodeaban xurdía cando dicían algo que querían escoitar, porque todo o que dicían é o que todos queremos escoitar, e é que hai alternativa ó sufrimento, ós recortes e á dictadura por parte de Europa e do Goberno Central.
    Dicir que tiña decidido o meu voto ata este martes, cando Beiras saíu en VTelevisión (non era para eles, claro). Agora dubido, aínda que cada vez menos, e ata me dou o pracer de ilusionarme e crer que o PP tal vez non consiga a maioría.

    ResponderEliminar
  5. No creo que Gloria quiera ir a mítines de defensores de la violencia, de filoterroristas. Pero ahora ya vemos qué partidos te gustan Bibiana. Que te aproveche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que está vostede moi equivocado/a. Pero non agardaba menos. Tamén me doe que Gloria teña publicado esta resposta, na que se me insulta por, coma sempre, opinar diferente dos que aquí a valoran.
      En fin, será mellor, anónimo, que de aquí en diante se tome máis molestias en ver o que defenden ou non os partidos. E faga o favor de non ser demagogo, que aínda que se lle dá ben, que saiba que está mal visto.

      Eliminar
    2. Se atopa vostede algunha verba na miña descripción que lle faga chegar a tal parecer, gustaríame que dixera cál ou cáles.
      Se me pode dicir en qué se basa para facer tales afirmacións, tamén me gustaría saber ónde as escoitou.
      E rogaría que por favor, deixe ser libre de pensamento ós demais, igual lle custa, pero xa verá como é o habitual, aínda que igual para vostede non.

      Eliminar
  6. ¿Defensores de la violencia? ¿Filoterroristas? Hmm; ¡Qué malas pulgas!
    Sí, é unha mágoa... A mí también me hubiese gustado leer a Gloria Lago comentando la catadura moral de los asistentes al mitin de Beiras (que apuesto diría serían medio centenar) o valorando sus "caras de sindicalistas de la CIG" (perturbando lo distinguido del escenario)... En fin
    ¡Lo que hay que "Wert"!
    DANI MERA, de Vigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. no diga gilipolleces, me parece que son retratos bastantes honestos de los mítines, pero ustedes como siempre manipulando ¿por qué iba a decir que eran 50? cuando describió los mítines del Bloque y del PSOE dijo que había mucha gente. A algunos les cuesta entender que hay gente honesta.

      Eliminar
    2. ¡Ahm! Y ¿ahora lo que digo son gilipolleces? Pues sí que está bonito el patio... Pero claro, aquí nadie ha llamado "filoterrorista" ni "defensor de la violencia" a nadie, porque aquí la gente es muy honesta; vamos, un prodigio de honestidad y buenas palabras. El resto "manipulamos" y decimos "gilipolleces"... ja, ja
      Dani Mera

      Eliminar
  7. La tormenta perfecta.

    La tormenta perfecta es la conjunción de varios fenómenos meteorológicos, que por separado darían lugar a situaciones adversas, pero que unidos producen perturbaciones atmosféricas explosivas.

    Podríamos hablar de la crisis del sector pesquero, del desastre - con leve maquillaje mexicano - del sector naval, del padecimiento del sector automovilístico, pero todo eso no sería más que un trastorno meteorológico.
    Pero si a esta situación adversa le unimos la nulidad del funcionario venido a más, vulgo Feijóo y la calamidad de un alcalde, que por mucho español que hable, sigue siendo una calamidad, y lo rematamos con un colectivo nacionalista manifiestamente mejorable en su amor por la ciudad, ya tenemos la tormenta perfecta.

    Se preguntaba en el mitin nuestra calamidad, perdón, quiero decir, nuestro alcalde ¿qué hizo el maléfico Feijóo por Vigo? De acuerdo, regodearse con nuestro hundimiento. Pero Abel, y tú no te preguntas, ¿qué has hecho tú por Vigo? Nada, Abel, nada para sacar a la ciudad del agujero. Eres un político de distancias cortas, te beneficias del odio patológico de Feijóo hacia Vigo, pero no haces más que ir llorando por las esquinas. No eras tan locuaz cuando gobernaba el bipartito en Galicia y Zapatero en Madrid, ambos igual de letales que nuestro vecino. Es que Feijóo se vanagloria, con perdón, de tener su domicilio en Vigo.

    En general la “tormenta perfecta” suele durar pocos días. En Vigo, por nuestros pecados, ya lleva unos años.

    ¿Votará el domingo la ciudad olívica por el partido del inepto Feijóo, por el partido del farsante Caballero, por el partido del “sublime” y descerebrado Beiras o estará tan escocido después del vapuleo del Bernabeu, (jur, jur, jur!!!), que se quedará en casa?

    Depresión final. Votar el domingo por cualquiera de estos Jinetes del Apocalipsis y luego pegarse un tiro, ¿sería redundante?

    La solución. No votar.

    ResponderEliminar