sábado, 13 de diciembre de 2014

Feijóo, Anacleto, el topónimo "confinado": El chalódromo al completo






Los que no seguís a Galicia Bilingüe en Twitter, a lo mejor pensáis que tengo que rebuscar entre las noticias cada semana para sacar a relucir en el blog estas cosas tan chuscas del mundo de la anormalización de lengua. Nuestros tuiteros, por el contrario, pensaréis que debe de ser bastante difícil elegir una noticia de entre tantas, porque todas tienen su aquel y porque siempre, de una manera u otra, tarde o temprano, acaban por traducirse en algo real que se cuela en nuestras vidas convertido en restricción de libertad, o en euros que viajan desde nuestros bolsillos a los de los vividores del chupe lingüístico.

Esta semana hemos publicado en Twitter vídeos de colegios de Cataluña, noticias sobre despropósitos judiciales en Baleares y, cómo no, titulares relacionados con la resaca tras la publicación de los datos que muestran que tres de cada cuatro niños de Galicia son castellano hablantes. Hemos leído y escuchado todo tipo de propuestas, cada cual más chusca. Se estrenó el Presidente de la RAG, Alonso Montero, que, contradiciendo a la gente que incidía en los comentarios de los diarios digitales en lo negativo que es imponer y plastificar un idioma, dijo que como el gallego se habla menos, eso demuestra que la imposición de lengua no existe ¡Lo que hay que oír! Yo le tengo cierto aprecio al actual presi de la RAG, porque me parece un hombre bueno y  más que nada porque comparado con el anterior es un ave del paraíso pero ¿No habrá algún alma caritativa que le explique al primus inter pares académico qué es una falacia de afirmación consecuente? Para colmo, como si el producto del país no estuviera lo suficientemente ocurrente, se incorporó uno de importación, un tal Mackenzie, que dice ser "agente lingüístico", o sea, como Anacleto, pero con diccionario de Xerais en vez de zapatófono, y dispuesto a normalizarnos; una especie de James Bond cutre con licencia para imponer. Esta semana, el tal Mackenzie ha tenido el honor de recibir de manos de Feijóo el Premio 2014 a la Lengua y, para agradecernos a los gallegos el detalle, se ha despachado diciendo que hay que promocionar el gallego en jóvenes y niños porque los de derechas españolistas coruñeses y vigueses no tienen  remedio. A modo de propina, propuso que el gallego sea LA lengua oficial de Galicia; a los que prefieren la otra, la de muchos gallegos, que los zurzan. Feijóo, en el mismo evento, y para no ser menos, dijo que es un "problema" que fuera de las escuelas no se hable gallego, y "responsabilizó" a las familias de que menos niños lo hablen. Hoy el Conselleiro de Educación ¡Cómo iba a faltar el perejil en esta salsa! Nos amenizó el desayuno con una sesuda frase: al salir de la escuela o del trabajo no se usa el gallego. También  instó a la "sociedad" a mentalizarse ¿Alguien podría decirles al presi y al conselleiro que es indigno que un gobernante, sobre todo si pretende pasar por demócrata, diga que es mejor moral o "patrióticamente" hablar una lengua y no otra?  ¿Alguien podría decirles a ambos que no somos tontos, que no hace falta que nos digan qué nos interesa,  que ya nos mentalizamos solitos?

En fin, como todo esto era bastante deprimente, me he decantado por algo que no hemos podido publicar en Twitter porque no había manera de resumirlo, y porque perderse cualquier detalle de la noticia, tal como se publicó en portada de La Voz de Galicia, sería una verdadera lástima. Es algo que resume a la perfección todo esto de lo que suelo hablaros en el blog: normalización > imposición > cutrería intelectual >  ingeniería social  > chupe.

El titular es el siguiente:

Abel Caballero acorrala en Vigo el topónimo Peniche, único en España.
Universidad y Real Academia reaccionan para poder  rescatarlo

La primera imagen que tenéis en esta entrada es de un lugar que los vigueses llamamos Peniche. Es un cruce de calles, y cuando construyan la plaza que está proyectada, usaremos el nombre de la plaza, que será Aperta, o diremos: la plaza que está en Peniche, o seguiremos diciendo Peniche a secas, o lo que nos venga en gana y hasta que nos venga en gana. La segunda imagen es de la placa que da nombre a las escaleras, que están en la tercera imagen; la placa y las escaleras no van a desaparecer.

Os recuerdo que en GB conseguimos parar (no sabemos hasta cuándo, porque los talibanciños son como las termitas) la aprobación de una ley de Toponimia que la Xunta tenía en el horno y con la que iba a prohibir que un particular le pusiera a su finca o a su negocio como nombre un topónimo que no estuviera en gallego. Prohibidas las zapaterías La Coruña, las marcas de galletas Orense, o registrar una finca con el nombre de un tío de Ámérica o con el de tu mascota del alma. Si la finca estaba en Cocho de arriba, ese habría de ser el nombre, y si estaba en Cocho de abaixo, también. Como decía Cela y, dispensando, "por joder". A los de jabones La Toja supongo que pensarían fumigarlos directamente. Andaba por ahí un iluminado estudiando la microtoponimia del barrio de Coya y proponía que se señalaran todos los lugares con la correspondiente cartelería, incluido lo que está  dentro, (sí dentro), del hipermercado Alcampo, de manera que si ibas a buscar la mayonesa te la encontrarías sobre un indicador con el nombre de un lavadero, y en la sección de parafarmacia te recordarían que te hallabas sobre un antiguo matadero de pollos, con lo cual las velas pèrfumadas perderían  todo su glamour. 

Aunque incluyo enlace a la versión en gallego, muy bien redactada por Alfonso Andrade, por cierto, porque recoge fielmente la pasión de estos seres por la anormalización, os dejo con la noticia que he traducido para que todos la podáis leer sin perderos ni un detalle. Algunas palabras están señaladas en negrita porque me entretuve contando el numero de veces que aparecen ciertas expresiones. Ah, me olvidaba, al parecer está previsto que unos filólogos hagan un censo oficial de la toponimia y microtoponimia. Calculan que les llevará 10 años. Serán 10, 15,  20 o lo que haga falta, que estas cosas se cobran y, que conste que estoy de acuerdo con que se estudie la toponimia y se registre por escrito el resultado del estudio, yo lo haría gratis, que hablar con los mayores y recabar este tipo de historias me encanta, pero tampoco quiero quitarle a nadie el pan de la boca, sólo pido que, si cobran, al menos no den la latiña obligándonos a usarla y por los siglos de los siglos. 

Haz clic sobre más información para seguir leyendo

Darío Villanueva, Presidente de la RAE



Me alegró mucho el nombramiento como presidente de la RAE  de Darío Villanueva, que fue mi profesor de Literatura Española en primero de carrera. A sus clases asistía incluso gente que no estaba matriculada. Siempre recordaré sus enseñanzas sobre Larra, Galdós, Valle, o Unamuno. De vez en cuando vuelvo a leer algún pasaje de Miáu, Pepita Jimenez, Sotileza o Niebla y me vienen a la memoria los modales elegantes de Don Darío y su voz pausada indicándonos el camino para extraeles todo el jugo a esas novelas. El curso pasado vino a mi instituto y analizó para los alumnos un poema de García Lorca. Un lujo. Tuve la suerte de que su conferencia coincidiera con una hora libre, cerré los ojos y volví a sentirme en la Facultad. Senti no haberme podido quedarme hasta el final porque se alargó hasta la siguiente clase. Felicidades y mucha suerte profesor.

No se publicarán comentarios.

sábado, 6 de diciembre de 2014

¿Mi propuesta para conservar el gallego?




Teniendo en cuenta cómo estaban ayer la redes sociales por aquí, tras la noticia sobre el descenso del número de hablantes de gallego, y después de ver el lugar tan destacado que le dedica hoy la prensa, me parece obligado decir algo al respecto. Los datos que publicó ayer el Instituto Gallego de Estadística  muestran una realidad que parece que algunos no querían ver, y es que cada vez menos niños hablan gallego (un 37% menos en los últimos 10 años). Sólo uno de cada cuatro niños menores de 15 años es gallego hablante, más o menos el mismo porcentaje lo encontramos entre los mayores de 65 pero referido al español. El español es la lengua de la gran mayoría de los jóvenes y de la gran mayoría de personas que viven en núcleos grandes de población y en sus áreas de influencia.

En los comentarios a las noticas que adelantaban ayer las ediciones digitales, eran mayoría los que opinaban  que la imposición de lengua sólo ha servido para llenarles los bolsillos a unos cuantos "pillos". Los pocos que proponían más imposición se decantaban por la erradicación del español de la enseñanza, o por propuestas tan chuscas como obligar a ver la tele de Portugal y prohibir las emisiones de tv y radio en español. Hoy tenemos al Secretario Xeral de Política Lingüística, Valentín García Gómez, intentando darles la vuelta a los datos en una entrevista en el Correo Gallego. Misión imposible. Hace un par de años, me preguntó si yo creía que el gallego iba a perdurar. Me entraron ganas de hacerle yo a él la lógica pregunta: ¿perdurar hasta cuándo? Le dije que si lo que quería saber era si las políticas de imposición iban a dar resultado, mi opinión era que no. Entonces vi como se le humedecían los ojos mientras me preguntaba si no creía yo que con mucho amor... Si os digo que sentí lástima, mentiría. A mí esas evasiones de la realidad me producen más bien una mezcla de conmiseración y perplejidad. No todas las personas que aplauden estas políticas lingüísticas horribles buscan sólo enriquecerse; hay algunos, como Valentín, que sienten esto de corazón, aunque, como le dije, cada uno es libre de tener las aficiones y las pasiones que crea conveniente, siempre y cuando no quiera obligarnos a los demás a que las compartamos y le sirvamos de rehenes para poder practicarlas. Es a este tipo de personas como Valentín a las que les pido que reflexionen sobre lo siguiente:

¿De verdad creían que obligando a niños castellano hablantes a estudiar tantas asignaturas en gallego, estos niños iban a cambiar de lengua fuera del colegio?

¿De verdad creían que con la actual Ley de Subvenciones de Galicia, que obliga a usar el gallego para optar a ayudas en plenas condiciones, cada vez más gente se animaría a usar el gallego cuando no fuera obligada?

¿De verdad creían que obligando a usar el gallego en el 99% de los concursos literarios, en la creación audiovisual, y en todo tipo de ámbitos de creación, la gente iba a pasarse al gallego como lengua habitual, a escribir en gallego en su vida diaria y a preferir leer en esta lengua?

¿De verdad creían que  borrando el español de la vida oficial iban a lograr que la gente lo erradicara de sus vidas en su casa o con sus amigos?

Y así podríamos seguir un rato largo. Los sectores más fanatizados, por su parte, han seguido sus propias estrategias durante estos años.

1. Aglutinar sobre todo al sector más joven en sus locales sociales, una suerte de herrikotabernas regidas habitualmente por independentistas que proliferaron durante el bipartito y que van resistiendo como pueden, los envites de la crisis. En los locales sociales se organizan cursillos, cenas, rutas de senderismo, charlas, conciertos y celebraciones varias. En las localidades más pequeñas tienen bastante éxito entre los jóvenes, y la Xunta permite que los equipos de normalización de los insitutos, por ejemplo el de Xinzo de Limia, haya llevado allí a sus alumnos con el pretexto de celebrar actos a favor de la lengua gallega. En sus web usan su lengua de comunicación "oficial", el sucedáneo del portugués llamado reintegrata, ni el gallego de la Xunta, ni el natural, "el que sabe a pan", como decían ayer con acierto en un comentario en La Voz.

2. Actuar en la Universidad a través de organizaciones estudiantiles cuyos dirigentes pertenecen a un tiempo a partidos nacionalistas y a plataformas defensoras de la imposición de lengua.

3. Actuar en los institutos en los que se cuenta con un jefe de departamento de dinamizacion lingüística de la causa. En estos casos suele coincidir que el alumno que más coopera con ese departamento, es quien se presenta al puesto de representante de los alumnos, de ese modo actúa como enlace con los sindicatos nacionalistas y grupos radicales cuyo espacio de actuación es la enseñanza. En las manifestaciones estudiantiles suele haber un "apóstol" que los invita a unirse al grupo.

4. El deporte también es una vía para hacer apostolado. Aquí las peñas ultra canalizan la violencia y la ira del personal amparados en simbología nacionalista. El fútbol es un pretexto, de lo que se trata es de captar a los más "movidos" y adoctrinarlos a fondo. Tuve alumnos de la peña Celtarras, el chaval del que os hablé la semana pasada lo era. He tenido a un alumno en clase con la cabeza cosida tras una pelea con los Frente Atlético; los he visto en la grada de marcador en Balaídos y después en las algaradas callejeras de los independentistas. Hace un par de años me coincidieron seis Celtarras en un mismo grupo de 4º ESO; fue un curso complicado, me costó hacerme con ellos. Una compañera no llegó a conseguirlo, la tomaron con ella; he comprobado que suelen ser bastante machistas o, al menos, se ensañan con el que consideran más débil. Cuando el Celta anunció su intención de fichar a Salva Ballesta, los Celtarras lo boicotearon. Dijeron que era españolista, y el club cedió. Estos alumnos acudieron a clase luciendo unas pulseras con el lema "Salva Ballesta tiro na testa". Defienden la imposición de lengua, pero ninguno está dispuesto a seguir su propia doctrina. Ninguno de ellos hablaba  gallego con sus compañeros o al salir de clase.

Quizás el dato más relevante de los aportados por el IGE es que los padres jóvenes prefieren que sus hijos sean castellano-hablantes ¿Es eso malo? ¿Me apena a mí la situación de la que se hace eco hoy la prensa? La pena que me puede producir esto como filóloga y como persona que disfruta hablando gallego, es  mucho menor que la que me produce interferir en la mejor educación de un niño o la de restarles libertad a mis conciudadanos. Valentín decía hoy en El Correo que es importante que las familias se impliquen, que no llega con la escuela (no sé qué estará tramando). También decía que hay un dato en el estudio que habría que destacar, y es que un gran porcentaje de habitantes de Galicia, dice tener  la sensación de que se habla más gallego que antes. Ay, Valentín ¿Es que no se da usted cuenta? Están creando una ficción a fuerza de sufragar su uso en público, están creando lo que sólo es una sensación a base de talonario y de vender un ritual, algo tan irreal como el idioma que venden, que ni siquiera es el que usa la gente. ¿Qué tal si cambian de estrategia?  ¿Se lo permitiría el lobby?

Me preguntaban ayer cuál sería mi propuesta para conservar el gallego. No la tengo, pero sí tengo una propuesta para la política lingüística. No sé si con ella aumentaría el número de gallego hablantes, de lo que estoy segura es de que no iba a disminuir y de que el gallego tendría una mayor aceptación por parte del grueso de la población de Galicia.

1. Libertad de elección de lengua en la enseñanza 2. Subvenciones a las editoriales sólo para que los niños que quieren estudiar en gallego no tengan que pagar más por sus libros de texto o de lectura obligatoria, también para traducir al gallego obras de reconocida calidad o relevancia 3. Bilingüismo en todas las administraciones gallegas. 4. Incentivos a la creación cultural y subvenciones públicas abiertas al uso de ambas lenguas oficiales 4. Normativización de la lengua gallega intentando en lo posible respetar  los usos populares. 5. Enseñanza de la asignatura de gallego a los alumnos que elijan estudiar en español, enfocada como segunda lengua, incidiendo en la adquisición de vocabulario y en la expresión oral y escrita. Prescindir de la Sociolingüística tanto si los alumnos estudian en español como si estudian en gallego.  Disociar lengua gallega y nacionalismo.

En la imagen una foto antes de la entrevista con Valentín  de la que os hablo hoy y que tuvo lugar hace un par de años.

Feliz puente, feliz semana y feliz mes de diciembre. Un abrazo a todos.


sábado, 29 de noviembre de 2014

El galiñol





Ayer, mientras en mi instituto nos preparábamos para acudir a la comida de despedida de una profesora que se jubila, en otra calle de Vigo una policía de 36 años perdía la vida en acto de servicio. Esta mañana estuve en la capilla ardiente instalada en la Comisaría de Vigo; les estoy muy agradecida tanto a la Policía Nacional como a la Guardia Civil por su dedicación al protegernos tantas veces..., y con tan pocos medios. Quería acercarme para mostrarles mi respeto y mi cariño ¡Qué menos!. Desde el lado oscuro no han faltado las salidas de tono y las bromas de mal gusto en relación a la muerte de esta joven policía. No pierden ocasión estos malvados de mostrarse como son. Para ellos, no era más que una policía española o... espanhola,  que estos se expresan según la rama a la que están adscritos, o más bien, habría que decir según la rama a la que están encaramados.


Cuando vi cómo se tomaban la muerte de esta persona que ha perdido la vida por protegernos a los demás, recordé algo que me sucedió en un aula hace unos cinco años, cuando esta gentuza aún creía que a base de presionarme conseguirían que dejara GB. Además de lo que tenía que aguantarles en la calle y en el entorno de mi casa, intentaban jorobarme en el instituto. Para ello contaban con la colaboración de un par de fanáticos que forman parte del claustro y que actuaban a modo de abrelatas. Parte de la estrategia era captar al alumnado más proclive y utilizarlo contra mi, adoctrinándolo con el manual del buen talibán pero a lo bestia y con un solo enemigo en la diana. Uno de los chavales estaba en 4º ESO. No era de los peores, éste se limitaba a insultarme por los pasillos y en una ocasión me acusó ante la dirección de haberlo expulsado de clase por llevar una camiseta con simbología nacionalista. No coló, claro. A pesar de que estos elementos gozaban de la simpatía de los mandamases del instituto, la acusación era ridícula, ya que todos los alumnos radicales vestían habitualmente ese tipo de indumentaria, con la pescadilla esa del "denantes mortos que escravos" de Castelao, y cutreces similares. Además, sus compañeros de clase sabían que lo había expulsado por haber estado golpeando como un poseso la pared en uno de sus intentos por desestabilizarme la clase. Un día, mientras repasábamos la voz pasiva, apareció en el cuadernillo la típica frase para cambiar de activa a pasiva: "the Police arrested the thief", la policía arrestó al ladrón. Entonces, como si le hubiese dado un vuelco el cerebelo, el chaval se puso de pie y empezó a gritar a pleno pulmón "la policía tortura y asesina".  Nadie dijo nada excepto un alumno que había llegado de Argentina hacía unos meses, que le espetó: "oye, ¿si entran a robar en tu casa, a quien llamarás?, ¿a Telepizza?" Los demás se rieron, primero suavemente y después a carcajadas. La intimidación que suelen ejercer este tipo de chulitos/gurús, se viene abajo en cuanto alguien les planta cara. Lo mismo hay que hacer con los mayores de la banda, es importante no dejarse intimidar y mostrar lo endeble de sus postulados. Yo lo hago siempre que puedo; la semana pasada, por ejemplo, pitorreándome de sus obsesiones con los topónimos que, como os decía, no sólo son una rareza mundial y una estupidez, sino que son una muestra más de cómo los nacionalistas buscan doblegar e imponer su lenguaje. 

Además de los topónimos, intentan que otras palabras también pasen a mejor vida a base de convertirlas en políticamente incorrectas. Lo fetén es decirlas en gallego aunque estés hablando en español. No sé si este mismo fenómeno de la palabra mutante se da en Cataluña o Baleares, pero en Galicia, a este paso algunas acabarán en el baúl de los recuerdos. Ayuntamiento es una de ellas. En radio prácticamente solo se oye ya "concello" y en prensa escrita la cosa va por el 50/50. Las diputaciones van camino de convertiste en "deputaciones", y los presupuestos en "orzamentos". Otro tanto les sucede a las Consejerías/ consellerías. De Hacienda, de Sanidad, o de Trabajo ya no tenemos. Las facultades han corrido la misma suerte. Os muestro algunos titulares a modo de ejemplo, podéis comprobar en internet que lejos de ser una rareza, son lo habitual.

"Luis Miguez Macho, nuevo decano de Dereito en Santiago", "Concello y Diputación asfaltan los pavimentos en la zona de O Castro". "La Conselleira de Facenda convencida de que no habrá más multas por las pensiones no declaradas", "La comisión de Sanidade descarta incluir el centro de O Hío en los orzamentos".

Hace un par de meses vi uno muy divertido, tenía cinco palabras en español y tres en gallego, y si les añadimos los topónimos galleguizados, el híbrido es aún más epatante. Por cierto, que al actual O Hío le han pegado la O por la cara, los paisanos de la parroquia aseguran que siempre se llamó Hío, y en cuanto a O Castro, cuando yo iba de niña  a merendar allí,  se llamaba El Castro, y el mismo nombre tenía  cuando eran niñas mis abuelas.

En el sector de la Educación pública asistimos a la gestación de otra hilarante variante del galiñol. Por si no lo sabéis, la Xunta ha decretado que el gallego sea la única lengua de la Administración educativa y que hay que darle visibilidad. Si a eso le sumamos las miraditas y recomendaciones del profe de la causa, que estos salen de casa cada mañana resueltos a normalizar a alguien, el resultado es que gran parte del personal de los centros se toma al pie de la letra esto de hablar gallego en los claustros, en las reuniones de seminario y en las evaluaciones, situaciones en las que los alumnos, obviamente están ausentes, o sea que está claro que de lo que se trata es de imponer por placer y punto pelota. Algunos profes siguen las pautas como si Gran Hermano los estuviera vigilando. Están hablando contigo tranquilamente en español de Spain y en cuanto empieza la reunión ¡Zás! como si les hubieran activado un interruptor, se ponen a falar. Más de una vez me he encontrado en el casillero una nota de un compañero con el que siempre hablo en español dándome un recado escrito en gallego con un cantoso  grazas como colofón.  ¿Que os parece una tontería? A mí también. Por eso yo sigo hablando en gallego con los profes que así lo hacen porque me da la gana, porque me gusta, pero nunca lo utilizo cuando veo que la gente lo usa como un ritual, y estoy comprobando que el buen ejemplo cunde porque  cada vez más profes dejan de hacer el teatrillo.  Sin embargo, lo que sí consiguen modificar es el vocabulario del personal en los centros. No el de todos pero sí el de muchos, yo diría que el de la  gran mayoría.

Es casi imposible encontrar un documento en español en un instituto, y los indicadores se tiraron todos a la basura. Ya no tenemos conserjería, ni plantas, ni Jefe de Estudios y, oficialmente, no hacemos  guardias de pasillo, ni somos tutores, ni se da clase de Biología o de Geografía, que eso ya no es fashion.  El galiñol, esa jerga absurda y poco seria para ser usada por unos docentes va camino de convertirse  en lo políticamente correcto en los centros. Si pones la oreja podrías oír a una filóloga hecha y derecha decir: "Ahora tengo guardia de corredores, me voy al segundo andar que en 1º D de Bacharelato falta la profesora de Xeoloxía;  voy a ponerlos  a estudiar y así  preparo los boletines de mi titoría, que tengo  que darles las notas de la avaliación".

Todo esto es una tontería tan requetetonta como la de los topónimos, y en el fondo busca el mismo fin, pero solo dejará de funcionarles si la gente deja de sentirse intimidada y hace lo que realmente le apetecería hacer, es decir: lo mismo que hago yo. A ver si cada vez se animan más, es cuestión de que  descubran lo divertido que es y, sobre todo...lo bien que te sienta.  

Feliz semana amigos. Sed felices.

Podéis enviar vuestros comentarios pero hasta hoy a las 20.00 aprox no podré publicarlos. Un abrazo.



sábado, 22 de noviembre de 2014

¡Adopta un topónimo en español!


Hace unos años adopté una palabra. Aunque la combinación de sus letras le da una prestancia nada desdeñable, no es tan bella como otras, pero, ya sea porque cada vez se utiliza menos y eso me apena, o porque la asocio a una imagen de mi infancia, lo cierto es que algo en ella despertó mi deseo de protegerla. Mis alumnos saben que es mi protegida porque se lo recuerdo cuando traducen vegetables como vegetales. Ese es probablemente, el principal motivo que me llevó a adoptar la palabra HORTALIZA y a reivindicar su uso. Cada vez que un alumno dice que ha comido vegetales, lo imagino pegándole una dentellada a un alcornoque, o a una palmera, mientras que si lo que come son hortalizas, con su "r" de tierra arada y esa "l" de luz, lo veo eligiendo de un cesto de mimbre un manojo de zanahorias crujientes, una tierna lechuga verde agua, o una berenjena brillante recién recolectada. Es una lástima que la influencia del inglés casi haya acabado con la presencia de mi querida  hortaliza en el vocabulario de los jóvenes, con lo bonitiña que ella es. 

Vizcaya, La Coruña, Gerona, Lérida u Orense son también unas pobres palabras en vía de extinción. Lo normal es que un vocablo vaya desapareciendo poco a poco por falta de uso, o porque lo sustituimos  por otro, como le está pasando a mi querida hortaliza, pero España es un país muy original y, aquí, la desaparición de algunos topónimos llega tras su muerte civil cuando, un buen día, en el Parlamento, unos politiquillos se pliegan, acceden, se prestan o promueven el nuevo requisito del dictador lingüístico de turno. Primero enviaron al cadalso a La Coruña, Orense, Lérida y Gerona;  en 2011 cayó Vizcaya tras un acuerdo presupuestario entre el PNV y el PSOE..  y ahí están las pobres, desahuciadas del uso oficial y con los talibanciños dándole una colleja a cualquiera que ose usarlas, y  los pobres "desgraciados" que se apellidan Vizcaíno, que no son pocos, temiendo que un día de estos los obliguen a apellidarse Biskaitarras?

No importa que la gente de La Coruña le tenga cariño al nombre de su ciudad, ni que cada vez que la TVG saca los micrófonos a las calles de Orense, mucha gente use ese topónimo incluso cuando habla en gallego. Lo que cuenta es que los dictadorzuelos de la lengua han mangoneado el libro de estilo de los periodistas gallegos, y que tienen a nuestros hijos en el cole, donde les llenan las cabecitas de estupideces, como que la antigua La Coruña, la latina Finisterre, o nuestra La Toja "detodalavida" son palabras inventadas por Franco. Les dicen, entre otras memeces supinas, que si usamos La Coruña, también tendríamos que decir Bueymuerto, apelando a lo supuestamente ridículo del término, como si un buey muerto estuviese menos muerto en gallego que en español. De todas las astracanadas que les he  visto defender a los ama/mamadelalingua, la de los topónimos es la más absurda y ridícula. Pero, en fin, ahí están ellos, con la faca preparada para rebanarle la lengua al que ose decir un topónimo prohibido por el sanedrín. Ahora, en una nueva vuelta de tuerca, me entero de que no les llega con saber que cuando hayamos desaparecido los testigos de su existencia, estas palabras desaparecerán con nosotros; no, no, no, no pueden esperar más, quieren la exterminación ipso facto, ahora, xa!, porque hay focos de resistencia que no pueden consentir. Telecinco, por ejemplo, que no ha sucumbido a la presión de los prolinguas y otras asociaciones de talibanes y sigue exhibiendo la toponimia "detodalavida" en sus informativos a pesar de las cartas y llamadas de estos dictadores mononeuronales. 

Ahora resulta que se les ha ocurrido una  idea macarrónica y han echado mano de la Real Academia Galega para ponerla en práctica. Aprovechando que el Proyecto de Ley para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, se encuentra en proceso de recepción de enmiendas, se han dirigido al Congreso de los diputados instando a sus señorías a que incluyan expresamente la toponimia tradicional en la definición de concepto de "patrimonio cultural inmaterial". Lo hacen para poder dar a continuación un segundo paso, nada menos que solicitar de la UNESCO la declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad para la toponimia gallega, que según ellos es única en el mundo porque proporciona mucha información sobre la Historia de los lugares. Como si los -hurst no dieran pistas en Kent o Surrey sobre el origen de los lugares, por poner un pequeñísimo ejemplo. A mí estas cosas me dan mucha vergüenza, sobre todo porque soy gallega y no me hace ninguna gracia que un representante publico de Galicia ande por ahí haciendo el ridi, a ver si van a pensar que somos todos tontos.


Los que seguís este blog sabéis cómo me gustan a mí los topónimos, que hasta tengo mi pequeña colección de indicadores que voy ampliando cuando viajo por ahí, pero no veo ninguna ventaja en una un Declaración de ese tipo por parte de la UNESCO.  Lo que veo detrás de esto son, al menos, tres motivaciones. La primera es que, siendo patrimonio protegido por la UNESCO el topónimo en gallego y, siguiendo la forma de "razonar" de los talibanes de la lengua, que creen que usar un topónimo en español cuando hablas en español, es atentar contra el topónimo en gallego, la reprimenda y el insulto correspondiente por contravenir al sanedrín subirían un grado. Ya me estoy comprando unos cascos. La segunda es que quieren que desaparezca cualquier vestigio de una Galicia, una Cataluña o unas Vascongadas españolas, y esas palabras son el recuerdo del pecado original. No sabemos si piensan quemar los textos con firmas de reyes de España junto al topónimo La Coruña, ni cómo ocultarán la Vizcaya de Diego López de Haro, señor del topónimo prohibido que fue figura clave en la batalla de las Navas de Tolosa, o sea, anteayer. La tercera es, simplemente, que obtienen un sádico placer al mangonearnos, que les gusta hacer experimentos con nosotros y salirse con la suya, hablando en plata. 

Ahora que va a ser un pecado tan grandísimo usar estos topónimos, que hasta te pueden acusar de atentar contra el patrimonio de la Unesco (ahí es ná)  va a resultar que me apetece más usarlos. No bebo, ya no fumo, y no voy al Bingo, algo malo habré de hacer, así que voy a volcarme con este pecado, me voy a especializar,  voy  a deturpar topónimos hasta alcanzar un refinamiento de sibarita. Si me tocara la lotería llenaría España de  tiendas de todo a 100 a las que les pondría como nombre los topónimos malditos y, además, intentaría que estuvieran en lugares estratégicos, junto a sedes de partidos nacionalistas, por ejemplo.

Lo más curioso de todo esto es que no les de pena que desaparezcan unas palabras, porque los topónimos son palabras, vocablos labrados por la historia y el hablar de la gente ¿En qué quedamos? ¿No nos acusan a los pro-libertad de elección de falta de sensibilidad en este sentido?; ¿de favorecer algo tan grave como la desaparición de unas palabras, de un tesoro? ¿Qué pasa?; ¿no importa que desaparezcan Puenteareas, Villagarcia de Arosa, La Coruña, ...¡Finisterre!? ¿Hay palabras de primera y de segunda? ¿No es eso una muestra de ese racismo lingüístico del que nos acusan a los demás?

Pues nada, vosotros veréis lo que hacéis, que al contrario que otros no pretendo traspasarle mis aficiones a nadie, pero yo voy a intentar engrandecer el verbo deturpar. Hace unos días alguien nos tuiteó una sugerencia: que hiciéramos un listado de topónimos españoles que los "brigada lingüístico social" quieren hacer desaparecer. Recojo el guante y lo hago con una lista abierta a aportaciones, que seguro que se os ocurre alguno más.

 1. Sólo valen topónimos asentados 2. Talibanciños abstenerse de enviarme chorradas 3. Paso de volver a explicar la teoría en torno al tema de los topónimos, recurro de nuevo al trabajo de José Manuel al respecto Lo confieso, soy un deturpador de topónimos (creo que está preparando una segunda parte). La foto que he puesto en esta entrada es la que usó La Voz de Galicia para ilustrar la noticia que podéis leer en este enlace

Ahí va la lista de víctimas, feliz semana a todos y que Dios reparta sensatez.

La Coruña, Orense, Villagarcía de Arosa, Villanueva de Arosa, Órdenes, Panjón, La Estrada, Mellid, La Toja, El Grove, La Guardia

Lérida, Gerona, Vizcaya.

A sugerencia de los comentaristas añadimos:

Noya y Tuy: Anónimo22 de noviembre de 2014, 13:46

Bayona la Real : Anónimo22 de noviembre de 2014, 15:05 y Anónimo  2:31

Caldas de Reyes, Villalba: Anónimo22 de noviembre de 2014, 15:09

Villaza y Goyán Anónimo22 de noviembre de 2014, 22:02

 Arnoya, Puebla de Trives, Ginzo de Limia, Puentedeva, La Rúa, Villarino de Conso, Manolo Gómez Cascajo23 de noviembre de 2014, 2:48

El Portazgo, El Pasaje, Sobrado de los Monjes: Anónimo23 de noviembre de 2014, 9:42

Puentes de García Rodriguez: aportación desde el Twitter de GB

Fuenterrabía: Anónimo26 de noviembre de 2014, 20:59






sábado, 15 de noviembre de 2014

Jueces del TC y senadores... a Cataluña, a probar de su propia medicina






Seguramente habéis oído hablar de Sociedad Civil Catalana (SCC), un movimiento cívico que intenta  contrarrestar la labor del secesionismo catalán, y al que los medios prestan bastante atención últimamente. En SCC colaboran personas de la sociedad civil y de diversos partidos. También cuenta con el beneplácito del gobierno central y con el respaldo de empresarios catalanes, a los que se les ponen los pelos como escarpias cuando imaginan sus negocios atrapados en una Cataluña post secesión. Esta semana, desde SCC han hecho una propuesta que ellos consideran positiva para ayudar a que los catalanes sientan que España también es suya: trasladar el Senado y el Tribunal Constitucional a Barcelona. No veo la conveniencia ni la utilidad de ese traslado, pero por si la cosa cuaja, propongo que cuando se muden a Barcelona, los miembros de ambas instituciones se lleven consigo a sus familias e intenten escolarizar allí a sus hijos.

Como podéis imaginar, lo último que quiero es perjudicar a los críos. Me han sugerido varias veces que denunciemos desde GB lo que está sucediendo en algún colegio privado de élite de Galicia donde, contraviniendo el decreto que regula el uso de las lenguas en la enseñanza, y que también afecta a los centros privados, la Xunta SÍ permite que allí se les pregunte a los alumnos en qué lengua quieren las clases, y se les enseña en español. Se lo permiten porque allí es donde dirigentes del PP (y también de otros partidos) han matriculado a sus hijos. Sé que podría dar mucho juego facilitar nombres y denunciarlo públicamente, pero preferimos que, al menos esos niños, sigan estudiando en la lengua elegida, aunque por culpa de algunos de sus padres, los nuestros no puedan hacerlo.

Es curioso cómo los que nos organizan la vida y, por nuestro bien y por el de nuestros hijos, no les dejan estudiar en su idioma, cambian de parecer cuando es la educación de los suyos la que está en juego. Será que no quieren acaparar y por eso nos dejan la riqueza del remix lingüístico a los demás. Les pasa, por ejemplo, a nuestros gerifaltes de la UE. Desde instancias europeas se recomienda vivamente  la conservación de las lenguas en riesgo de extinción y se anima a disfrutar de la riqueza de estudiar en ellas, pero cuando en 2008 se abrió en Vigo la Agencia Europea de Control de la Pesca,  lo primerito que hicieron en cuanto asomaron la nariz por aquí y vieron cómo estaba el panorama, fue reclamar que les garantizaran a sus hijos la enseñanza en español e inglés. Así que hubo que organizarles un oasis a su medida, que otros contemplan con la boca hecha agua, como los niños de Dickens observaban desde el otro lado de la ventana  a los ricos comiendo pavo en Navidad.

Hace poco, un amigo que vive en Madrid me llamó para contarme lo indignado que estaba por el descaro de un miembro de un alto tribunal con el que había tenido mil peloteras por la cuestión lingüística. Mi amigo, que se fue a vivir  a Madrid por motivos de trabajo,  le decía que lo más positivo del traslado había sido que sus hijos, por fin, podían estudiar en su idioma. El del tribunal lo recriminaba por alegrarse de que ya no pudieran disfrutar de tamaña riqueza, y hasta lo llamaba carca. Pero la vida da muchas vueltas; ahora está inmerso en el concurso de traslados y lo primerito que ha hecho es descartar las plazas en comunidades con dos lenguas porque quiere  que  sus hijos puedan  seguir estudiando en español. Otro generoso. Lo mejor de todo, lo que más indignaba a mi amigo, es que se lo contara precisamente a él con toda naturalidad.  

Como todos sabemos,  una vez en Barcelona, los senadores y jueces del TC dedicarían una parte de sus privilegiados ingresos a pagarles a sus hijos un centro privado sin inmersión, pero tal vez, digo yo, mientras buscan cole van viendo la realidad de esa inmersión que tuvieron en forma de frío recurso sobre las mesas de sus despachos. Podrían ver el resultado de las simpáticas sentencias dictadas, algunas de ellas dictadas, eso, dictadas. Tal vez entonces sentirían un poco de vergüenza. En cuanto a los senadores, nuestros perpetradores o consentidores de la otra carallada nacional, la del millonario pinganillo de la traducción simultánea, pues lo mismo, que vean que estas gracietas de consentirles a los nacionalistas todos su caprichos, acaban por engordar al monstruo que te come cuando te toca el turno.

Los que estéis interesados en conocer los entresijos de las sentencias del TC sobre el asunto de la lengua,  podéis leer un trabajo  que sobre el asunto publicamos en el numero tres de nuestra revista. Entrad y buscad el título: "La oficialidad de las lenguas en España, de las sentencias del TC y sus circunstancias".

Mi intención era escribir una entrada simpática, pero estuve intentando resolverle a una familia una gracieta de estas de la normalización y no he podido, porque la legislación que padecemos no lo permite, así que me he puesto de mal café. En cuanto publique esta entrada voy a desahogarme embadurnando con cera la mesa del comedor y después le sacaré brillo. Es una terapia que no me falla. Después haré una tarta. Os pongo aquí la receta por si alguno tiene algo que endulzar, es de mi libro de la pastelería Hummingbird de Londres, así que estará riquísima. Es un poco latosa pero de eso se trata, de hacer algo especial y después disfrutarlo.

Feliz semana a todos.



Pastel de Arándanos, haz clic para leer cómo se elabora.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Libres e Iguales en Galicia. Misión cumplida

Esta mañana, a las doce en punto, comencé a leer el llamamiento de la plataforma cívica Libres e Iguales en Vigo. Cuando me levanté a las cinco de la mañana, llovía mucho; a las once arrollaba. En las predicciones del tiempo se hablaba de lluvias intensas, viento y tormenta, con alta probabilidad de aparato eléctrico entre las once y la una.  Menos nieve y pedrisco, de todo y, justo a la hora menos conveniente. Creí que la gente a la que habíamos avisado pensaría que, finalmente, habíamos desconvocado el acto, pero allí estaban todos y alguno más. El planteamiento para toda España era que fuera un acto testimonial. Los representantes de la plataforma leeríamos el texto al unísono en todas las ciudades, arropados por unas veinte personas. Solicitamos el permiso a subdelegación haciendo constar que seríamos unos treinta, pero éramos bastantes más y me dio pena no tener suficientes textos impresos para repartir al finalizar el acto, porque alguna gente no pudo llevárselo como recuerdo. Os he puesto el enlace al texto del llamamiento al final del post; transmite el concepto de ciudadanía que me atrajo de este colectivo, es elegante y con sentimiento contenido. Así lo leí yo, con la emoción de saber que en toda España los demás estaban pronunciando las mismas palabras. Creo que ha sido una iniciativa positiva. Del mismo modo que yo he podido exponer los  principios de Libres e Iguales en las emisoras y medios locales, los demás participantes habrán podido transmitírselos a tantos ciudadanos de sus localidades. A mediodía he visto en la TVG un amplio reportaje sobre los actos de libres e Iguales en Galicia. Escogieron momentos de la intervención de Blanco Valdés en Santiago, de la de Francisco Vazquez en La Coruña, de la mía en Vigo y las enlazaron, de manera que entre los tres leímos en texto completo para los espectadores de Galicia. Espero que todo ello tenga unas consecuencias beneficiosas para todos los que creemos en la libertad y en el estado de derecho.












Los talibanciños llegaron tarde. ¡Qué calamidades son!. Cuando aparecieron ya habíamos terminado y nos estábamos despidiendo. A la gente le entraba la risa, hasta los policías se reían con disimulo. Los antidisturbios habían traído un furgón y estaban desplegados por la zona, como siempre hacen cuando GB participa en algún acto al aire libre. Les hice una foto a los talibanciños para mi álbum, pero sólo salió  el más encantador de todos, el resto de la "troupe" y la pancarta solidaria con sus amigos de Cataluña, quedaron tapados por una mancha anaranjada que me parece que era mi dedo. Aquí lo tenéis, mirad qué riquiño




Llamamiento de los libres e Iguales

PD. La imagen ha sido recortada para no mostrar a los acompañantes de este caballero, ya que se trata de jóvenes que, tal vez, algún día se arrepientan de haber pasado por una etapa en la que intentaban coartar la libertad de expresión de otros ciudadanos. El caballero de la imagen es un viejo conocido.